“Una logia es un templo tanto en
conjunto como en sus detalles simbólicos. El propio Universo proveyó el modelo
para los primeros templos elevados a la Divinidad… Estudiar e intentar
interpretar correctamente los símbolos del Universo es la tarea del sabio y del
filósofo; es descifrar la escritura de Dios y penetrar en sus pensamientos.
Esto es lo que es preguntado y respondido en nuestro catecismo, en lo
concerniente a la Logia” Tomado de: “Moral
y Dogma”. Albert Pike Cap. 1 del
Aprendiz pag.12.
La primera acepción de la palabra logia emana del sanscrito[1] Loka que significa “universo, mundo o lugar”, que derivó al latín Loqus “lugar”. La palabra Logia pudiera estar también ligada al término griego Logos “razonamiento, tratado, discurso, palabra” hermanado a su vez al latín Loqui “hablar”. De tal forma que la palabra logia termina aparentemente teniendo dos significados claros, uno visible y físico, el Universo, nuestro Lugar y hogar, y otro invisible y metafísico, el de la sabiduría expresada (voz de los símbolos).
EL UNIVERSO - EL TEMPLO
Nuestras Logias masónicas son templos que representan al Universo, con sus cuatro puntos cardinales claramente definidos. Al Oriente (Este), le llamamos también Levante, es el punto por donde nace el sol, el lugar donde emerge el día, la Luz, símbolo del conocimiento. Al Occidente (Oeste) le llamamos igualmente Poniente u Ocaso y es el punto cardinal por donde se oculta el sol, lugar que representa lo opuesto, la oscuridad, la noche, la Ignorancia.
Si todo lo dispuesto en la Logia, como el Universo mismo que nos rodea, representa una enseñanza, no es casualidad la orientación de la puerta de la entrada de la Logia, todos los días HH.·. que entramos a nuestra Logia, lo hacemos por esa única puerta, la cual esta en Poniente, es decir, venimos desde el Ocaso hacia Levante, desde las tinieblas profanas caminamos en busca de la Luz, desde la Ignorancia avanzamos en dirección del conocimiento, la masonería como lo dijo Pike, es una marcha y una lucha constante hacía la Luz, hacia la virtud, hacia la perfección. Y por otro lado, de igual forma HH.·. , cuando salimos, lo hacemos en dirección de donde se dirige el sol, el astro rey a descansar, es decir, una vez concluidos los trabajos del día, salimos hacia y en busca de reposo.
Al Sur le llamamos también Medio día. Este punto queda a la derecha cuando uno se coloca de frente al Oriente y el Norte está a la izquierda. Al Norte solemos llamarle también Septentrión.
El libro “La Ara” es preciso y señala claramente que las medidas simbólicas de una Logia son las mismas que las de nuestro mundo, nuestro lugar, nuestro universo:
Su
longitud de Oriente a Poniente.
Su
latitud o anchura de Norte a Sur.
Su
altura, de la superficie de la tierra tan alta como los cielos.
Su
profundidad, de la superficie al centro de la tierra.
Su
techo es el firmamento.
Su
suelo la superficie de la tierra.
Sus
muros, el HORIZONTE INFINITO.
LOGIA – LOGOS - LA SABIDURÍA DEL G.·. A.·. D.·. U.·.
Como hemos visto los masones concebimos al Universo como el Macrocosmos y al Hombre como su reflejo o microcosmos, entonces las enseñanzas del G.·. A.·. D.·. U.·. nos son reveladas a través de su voz que es el Universo, su palabra es el claro discurso de la perfección de la creación, y estas enseñanzas son las que nos deben de servir de guía para lograr nuestra perfección.
Antes de continuar con mi trazado, quisiera dar lectura al primer versículo del Evangelio San Juan (no en vano Las logias masónicas son llamadas simbólicamente Logias de San Juan, por San Juan el Bautista y San Juan Evangelista, pero ya en otro trabajo desarrollare este tema), es en la primera frase de este evangelio, originalmente escrito en griego, donde aparece precisamente la palabra que etimológicamente antecede a Logia, Logos:
“En el principio era el logos y el logos era con Dios y el logos era Dios” Juan 1:1
Muchas interpretaciones teológicas han surgido en torno al significado del Logos en este versículo. Algunos lo relacionan con el Logos de la filosofía griega y la judeohelenística de Filón de Alejandría[2] quien precisamente utiliza la palabra griega Logos para significar la sabiduría y, especialmente, la razón inherente a Dios, luego, cuando Logos se tradujo al latín como Verbum, obtuvo su significación cristiana que la mayoría de nosotros conocemos, pero anteriormente, ya otro filosofo, Heráclito, 500 años A.C. había expresado algo parecido en su Teoría del Ser: “No a mí, sino habiendo escuchado al logos, es sabio decir junto a él que todo es uno". Heráclito nos pide que escuchemos al logos. El logos de Heráclito, es muy parecido al de la tradición JudeoHeleníca, era la Inteligencia que dirige, ordena y da armonía a la existencia misma. Se trata de una inteligencia sustancial, presente en todas las cosas. Cuando un ente pierde el sentido de su existencia se aparta del Logos.
De esta forma la Logia pudiera ser también interpretada como el Lugar mismo donde se deposita la inteligencia del G.·. A.·. D.·. U.·. que no es otro lugar que toda su creación, el comos, el universo que nos rodea, estar en Logia significaría estar ante y en armonía con del creador.
Cuando nos reunimos y tomamos nuestros lugares dentro del taller, acoplándonos y fundiéndonos dentro de este universo simbólico que es el Templo y el VEN.·. M.·. al inició de los trabajos a golpe de martillo levanta la voz y pronuncia con autoridad la poderosa y primera frase que convoca a nuestro ritual: “Silencio HH.·. Míos, estamos en Logia”, nos emplaza a callar y escuchar atentamente nuestro interior, se trata de buscar en silencio ese encuentro con nuestra existencia misma, esta disposición nos advierte que estamos “en y ante” la armonía del todo, el macrocosmos y el microcosmos se han unido, y debemos prepararnos para escuchar con atención sus enseñanzas perfectas.
Es
cuanto QQ.·. HH.·.
Presentado varios lustros atrás en el Oriente de Mazatlán, Sinaloa, México
Fraternalmente
su H.·.
[1] Una de las lenguas más antiguas del planeta. La teoría más difundida
en la actualidad es la que sostiene que el sánscrito proviene de un antiguo
idioma indoeuropeo, que es el que generó los distintos idiomas hablados en
Europa y Asia, como son el Persa, Griego y Latín.
[2] Nacido hacia el año 20 a. C. en el seno de una familia judía
acomodada, su formación quedará sellada tanto por el judaísmo propio de la
diáspora, que en el caso de Filón, se complementa con una admiración profunda
hacia el ideal moral de los esenios, así como por el hecho de haber nacido en
el centro de la cultura griega: Alejandría.

Comentarios
Publicar un comentario